Los planes de pensiones de empleo (PPE) como beneficio social en la empresa

por | 17 May 21

Los planes de pensiones de empresa, más conocidos como planes de empleo, son sistemas de ahorro promovidos por empresas, instituciones u organizaciones para sus trabajadores. Estos planes pretenden mejorar los ahorros de los trabajadores y complementar la jubilación que recibirán por parte del estado. Son una de las principales tendencias en compensación para 2021 y uno de los beneficios más valorados por los empleados.

La constante incertidumbre económica que estamos viviendo y, sobre todo, las reformas que los Presupuestos Generales del Estado 2021 han traído en la fiscalidad de los planes de pensiones han hecho que las noticias e información sobre estos planes se multiplique. 

A continuación, repasamos los conceptos claves en torno a planes de pensiones, las nuevas medidas que ha traído la reforma y las ventajas que puede aportar un plan de pensiones ofrecido por la empresa.

 1. Qué es un plan de pensiones

Un plan o fondo de pensiones es un instrumento de ahorro a largo plazo. El objetivo es generar una serie de ahorros para completar la pensión pública que recibiremos al jubilarnos y poder vivir un poco más tranquilos. A la hora de generar estos ahorros, podemos hacerlo de dos formas:

Plan de pensiones individual

Una persona decide que es el momento de ahorrar a largo plazo y lo hace con ayuda de un gestor, normalmente bancos y aseguradoras, que son quienes harán que su dinero crezca. Esta persona podrá ir haciendo aportaciones puntuales o periódicas con una condiciones acordadas con el gestor. En ellas se decidirá dónde se invierte el dinero: renta fija, renta variable o planes mixtos. Y partir de ahí, el gestor “moverá” el dinero en diferentes fondos con el fin de obtener la mayor rentabilidad.

Además del ahorro, estos planes conllevan una importante ventaja fiscal: todo el importe que aporte esa persona, reduce la base imponible en la declaración de la renta.

Según los datos recogidos en el informe del Observatorio Inverco sobre la inversión en Planes de Pensiones Individuales, en la actualidad el 16,4% de los españoles cuenta con un plan de pensiones individual, aproximadamente 7,6 millones de personas. 

Plan de pensiones de empresa o de empleo (PPE)

El objetivo sigue siendo ahorrar a largo plazo, pero, aquí, entran en escena las empresas o instituciones para las que trabaja una persona para facilitar esos ahorros. Estas empresas pueden ser tanto privadas como públicas (organizaciones, instituciones, ayuntamientos, universidades…).

Se calcula que en la actualidad solo un 1% de las empresas ofrece estos servicios, que beneficiarían al menos de 2 millones de empleados. El conjunto de empresas y organismos que se agrupan bajo este porcentaje es, además, muy limitado, reservado principalmente a empleados de la Administración General del Estado, del sector bancario (Caixabank, BBVA; Santander, Bankia…) y grandes empresas como Telefónica, Iberdrola o Endesa. 

Al igual que en los planes individuales, los planes de pensiones de empleo disfrutan de importantes ventajas fiscales. Todo el importe que se aporte -que podrá ser mayor en estos planes que en los individuales-, reduce el IRPF a pagar por el empleado. Para la empresa, las aportaciones a planes de pensiones se podrán deducir de la Base Imponible del Impuesto de Sociedades.

2. Novedades en los planes de pensiones 2021 

Con este panorama y con un sistema de pensiones públicas cada vez más inseguro y delicado, el Gobierno decidió tomar medidas concretas para impulsar el ahorro privado. Para ello, en 2020 se llevó a cabo una reforma en los Presupuestos Generales del Estado que ha entrado en vigor este año: desde el pasado 1 de enero, la fiscalidad de los planes de pensiones ha cambiado.

Según la modificación del 30 de diciembre de 2021 en la Ley de Regulación de los Planes y Fondos de Pensiones, el total de aportaciones a planes de pensiones individuales no podrá superar los 2.000 € frente a los 8.000 € anteriores. Una importante reducción que favorece a los planes de empleo, a los que se pueden aportar hasta 8.000 € como contribuciones del empleador.

Por lo tanto, para sacar el máximo provecho a los planes de pensiones, habría que aportar 2.000 € al plan privado y 8.000 € al plan de empleo a través de las contribuciones empresariales.

planes de pensiones empleo

3. Ventajas de los planes de pensiones de empleo

Ofrecer un plan de pensiones desde la empresa, tiene todas las ventajas características de los beneficios sociales para empleados, y además las propias del producto tanto para la empresa como para el empleado.

3.1 Ventajas de los planes de pensiones de empleo para la empresa

  • Asesoramiento financiero
    El papel que juega la empresa para acompañar la materialización de los planes de futuro es crucial. Porque antes de que el empleado decida suscribirse al plan, es necesario informarle y asesorarle. La formación financiera que puede ofrecer la empresa acerca de cómo planificar su jubilación es sin duda uno de los principales “regalos” que puede hacer al empleado. Es el momento de cambiar la escasa cultura de ahorro y de previsión que ha perdurado en nuestro país durante décadas y la empresa tiene todas las herramientas al alcance para hacerlo..
  • Competitividad europea
    Todas las miradas se dirigen a esas empresas que están fomentando cada vez más la oferta de planes de empleo y que nos harán salir definitivamente de la cola de Europa en cuanto a planes de jubilación. Si hoy en día representan solo un 1%, se pretende que la reforma revolucione el panorama nacional y haga aumentar el número de empresas implicadas en el futuro del trabajador..

     

  • Fidelización del empleado
    La mayoría de los beneficios para el empleado van dirigidos a productos cotidianos, de uso habitual. Los planes de pensiones de empleo, sin embargo, van dirigidos a un consumo futuro. Apostar por este tipo de productos implica un compromiso con el trabajador y con su vida personal, lo que se traduce en reconocimiento y fidelidad por parte de este. Sin duda, una ventaja competitiva y diferenciadora frente a empresas de la competencia que no ofrecen este beneficio.
  • Mejora del clima laboral
    Mejorar el ambiente y las condiciones de trabajo pasa necesariamente por entender al empleado y sus necesidades. Si a día de hoy muchos empleados pueden considerar que un plan de empleo no es lo que necesitan, la empresa debe encargarse de informarle de los beneficios a largo plazo. Esto contribuirá a reforzar el vínculo con la empresa y el reconocimiento de sus esfuerzos por parte de la plantilla, lo que repercutirá positivamente en el ambiente de trabajo.
  • Deducción del Impuesto de Sociedades
    El importe que aporte la empresa se podrá deducir del Impuesto de Sociedades, como hemos comentado. Por lo tanto, además de todas las ventajas de bienestar del empleado y captación de talento, hay una económica que favorece la aplicación de estos planes. 

3.2 Ventajas de los planes de pensiones de empleo para el empleado

  • Planificación de futuro
    Según los expertos, en la actualidad no hay conciencia de la importancia de planificar cuanto antes la jubilación para asegurar el nivel de vida tras el retiro. En este sentido, favorecer la implantación de planes de ahorro en el ámbito empresarial ayudan al empleado a sentar las bases de su pensión de jubilación.
  • Mayor rentabilidad
    Los planes de empleo ofrecen comisiones muy bajas, lo que permite que la rentabilidad sea mayor que la de los planes individuales. Además, en función del perfil del trabajador se podrá optar por contratar un plan con más o menos riesgo (renta fija, variable o mixta) que se adapte mejor a cada necesidad y perfil.
  • Ventajas fiscales
    Una de las ventajas más llamativas para el empleado son las ventajas fiscales, muy favorables como hemos visto. Este producto, puede ser promovido y asumido desde la empresa -también la parte correspondiente al empleado- como Beneficio Social, o ofrecido mediante Retribución Flexible. En cualquier caso, dicha aportación figurará en la nómina del trabajador como retribución en especie con sus consiguientes ventajas fiscales.
  • Bienestar económico
    El obstáculo que frenaba la irrupción de estos planes está ya superado. Más allá de la complejidad del producto en sí, los trabajadores son conscientes de que una buena base financiera genera el bienestar y la seguridad que abre las puertas a los sueños de futuro. Si es la empresa la que estimula y favorece este bienestar económico, los lazos del empleado hacia ella serán mayores y más fuertes. 
  • Transparencia
    Para poner en marcha un plan de pensiones de empleo, es necesario crear una Comisión de Control. Esta se compone por representantes de la empresa y de los trabajadores que velarán por el correcto funcionamiento del plan y decidirán conjuntamente la política de inversión. La aplicación de este beneficio, por tanto, se basa en la transparencia y total comunicación entre ambas partes.   
informe tendencias compensación 2021

4. Cómo funciona un plan de empleo

En un plan de pensiones de empleo, la empresa es la promotora y el empleado es el partícipe. Estas presentan la opción de adherirse a sus empleados y estos, voluntariamente, deciden participar.

Como en todo en esta vida, los entresijos del plan están recogidos en la Ley de Regulación de Planes y Fondos de Pensiones. Cabe destacar, los principios que rigen la aplicación de estos planes: 

  • Existe un principio de no discriminación que permite que cualquier empleado con más de 2 años de antigüedad en la empresa pueda adherirse al plan. Este periodo puede ser menor si así se contempla en la negociación inicial. 
  • La cuantía de las aportaciones por parte de la empresa pueden ser diferentes si así se conviene.
  • Las aportaciones son irrevocables. Una vez aportadas, pasan a formar parte de los derechos de los beneficiarios.
  • Existen una serie de derechos consolidados procedentes de las aportaciones a los planes y de su revalorización. Estos solo podrán hacerse efectivos en contingencias recogidas en la ley (jubilación, gran dependencia, incapacidad laboral y fallecimiento) o contingencias excepcionales como enfermedad grave, desempleo o supuestos de liquidez como el derivado de la COVID-19. 

Con todo esto presente, la empresa puede definir las aportaciones que hará por empleado. Como veíamos arriba, pueden ser diferentes si así se recoge en el plan.  

Según nuestro estudio en Tendencias sobre Beneficios para empleados, el 63,5% de los encuestados tiene interés en un plan de pensiones, y más de la mitad de los consultados ha aumentado su interés en los últimos meses. 

En cuanto a la cantidad, la media que cada empleado estaría dispuesto a aportar a un plan de empleo si su empresa aportara la misma cantidad sería de 212 €. 

media aportacion plan empleo

5. Los planes de pensiones de empleo en otros países 

Si en materia de modelos de pensiones nos encontramos a la cola, es por la falta de sostenibilidad de nuestras pensiones públicas a largo plazo. En otros países, para evitar que el sistema colapse por el aumento de media de vida y el descenso de la natalidad, llevan años desarrollando sistemas que incentivan los planes de pensiones de empleo. Su objetivo es que la parte privada pueda dar cobertura a los ciudadanos tras su jubilación. Vemos algunos ejemplos destacados:

REINO UNIDO

Es sin duda uno de los modelos de sistemas de pensiones más avanzados. Cuentan con unos planes de empleo semiobligatorios llamados “automatic enrolment”, vigentes desde 2012. Con ellos se obliga al empleador a inscribir automáticamente a sus empleados en algún tipo de plan de ahorro o pensiones. Incluye a cualquier empleado a partir de los 22 años y la aportación obligatoria es del 5% del salario.

HOLANDA

A la pensión pública se le suma un sistema de planes colectivos de empresa obligatorio. Mediante negociación, empresa y empleados deciden qué cantidad aportan. Al contrario que en nuestro país, el éxito de estos planes de empleo es tan grande que superan a los planes de ahorro privados.

SUIZA

De nuevo, en este país funciona el modelo mixto formado por pensiones públicas y privadas. La pensiones públicas, similares a las de España, se calculan en base al total de cotizaciones generadas hasta la fecha de jubilación. Sin embargo, la parte que añaden a través de planes de pensiones de empleo obligatorios equivale al 7 % del salario.

AUSTRALIA

Conocido formalmente como Superannuation y coloquialmente como “Super”, el sistema de contribuciones obligatorias de Australia es la envidia de muchas potencias desarrolladas. Aquí también es la ley la que obliga a las empresas a tener sistemas de ahorro destinados a la jubilación de los trabajadores. Desde 2014, la cuantía obligatoria es del 9,5% del salario de los trabajadores, con previsiones de ser del 12% en 2025.

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